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Son sesiones de 75 minutos donde la persona vestida se tumba en la camilla y el terapeuta establece un contacto sutil en diferentes posiciones. A través de la presencia y escucha neutral del terapeuta se establece un contacto seguro que favorece la autorregulación del sistema nervioso ayudando a la persona a contactar con los ritmos fisiológicos lentos y la quietud para que la salud pueda expresarse y recuperar la sensación unidad del cuerpo.

En estos tiempos acelerados y estresantes que vivimos en las ciudades, siempre ocupados y alejados de la naturaleza, necesitamos buscar espacios para hacer una pausa, llevar la mirada hacia nuestro interior y escuchar el ritmo de nuestro cuerpo para poder preservar la salud.

Anímate a probar una sesión y empieza a sentir los beneficios de este profundo trabajo en tu vida.

Orígenes

La modalidad de Biodinámica Craneosacral, como aproximación al sistema humano, tiene sus orígenes en los descubrimientos del Dr. Sutherland y el Dr.Becker. La vía biomecánica de tratar era la que prevalecía en su tiempo y en la tradición osteopática en la cual fueron entrenados, pero con el paso del tiempo y su trabajo con miles de personas, reconocieron que el movimiento era resultado de fuerzas más profundas en juego, y experimentaron también que por debajo del movimiento habían estados mucho más profundos de calma.

Reconocieron que las fuerzas en juego que creaban el movimiento y la calma eran las fuerzas del sistema con las que había que cooperar. Así comenzaron a llamar a esas fuerzas Biodinámicas, las cuales estaban en contacto con el «Aliento de Vida», las fuerzas naturales vivas y dinámicas que continuamente crean al ser humano. El cuerpo es, por naturaleza, biodinámico, no mecánico.